domingo, 27 de septiembre de 2009

Inundaciones en Filipinas causan unas 50 muertes


DAÑOS. EL GOBIERNO CALCULA QUE HAY MILES DE DAMNIFICADOS
Residentes ayudan a cruzar una calle inundada, en una balsa improvisada en la ciudad de Quezon.
Manila.- La tormenta tropical Ketsana tocó tierra ayer sábado en Filipinas, trayendo en apenas seis horas casi la misma cantidad de lluvia que cae en un mes y causando la muerte de por lo menos 50 personas, además de dejar atrapadas a miles más en las azoteas de sus viviendas en medio de la peor inundación registrada en la zona en 42 años.
Tony Mateo, un vocero del gobierno de la provincia de Rizal, dijo que inundaciones repentinas y un desprendimiento de tierra mató a 35 personas en cinco municipios de la provincia el sábado.
Agregó que 27 más estaban desaparecidas.
Anthony Golez, el vocero presidencial adjunto y quien es director interino de la Oficina de Defensa Civil, dijo que otras cinco personas murieron en la capital, Manila.
Ketsana descargó más de 40 centímetros (16 pulgadas) de lluvia en la capital filipina en sólo 12 horas, dijeron las autoridades.
La tormenta tropical tenía vientos de 85 kph (53 mph) con ráfagas de hasta 100 kph (63 mph) cuando tocó tierra el sábado a unos 80 kilómetros (50 millas) al noreste de Manila. Avanzaba con dirección oeste hacia la región de Luzon Central a 19 kph (12 mph).
El gobierno declaró un “estado de calamidad” en la zona metropolitana de Manila y otras 20 provincias afectadas por la tormenta, dijo el secretario de Defensa, Gilberto Teodoro, que dirige el Consejo Nacional para la Coordinación de Desastres.
Esta declaración permite a las autoridades retirar dinero destinado para emergencias y usarlo para rescates y ayuda.

LAS PERIPECIAS DE LA PRESIDENTA MACAPAGAL 
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo tuvo que tomar un tren elevado a la oficina del consejo de desastres para presidir una junta pues las calles estaban congestionadas con vehículos varados por la inundación.
Dos personas murieron en Muntinglupa y tres más en la ciudad de Quezon, dijo Golez, pero no dio otros detalles sobre las víctimas. El alcalde Mon Ilagan, del poblado de Cainta en la provincia de Rizal, tuvo que permanecer sobre un camión de basura en una avenida donde el nivel del agua llegaba casi hasta el cuello de las personas.
  LISTIN DIARIO