Los jóvenes se fascinan montando motores, no se conforman con andarlos a altas velocidades, ahora hacen malabares y piruetas inimaginables. "Calibrar" los motores o acostarse sobre ellos pasando cambios mientras van "a mil", es cosa del pasado. El peligro anda en dos ruedas y su vida esta en un hilito.

Foto de El Rinconero


































0 comments:
Publicar un comentario